No cabe duda de que somos un país en total decadencia, con un enorme complejo de inferioridad y espíritu masacrado. No fueron suficientes 400 años de coloniaje, una larga lucha por la independencia, una guerra de reforma y contra el imperio afrancesado de Maximiliano, una efímera pero constante lucha interna entre liberales y conservadores, un poco de oxígeno juarizta, una larga dictadura porfirista, una sangrienta revolución. Y como colofón la larga dictadura del priismo, cuando parece que se va a dar un cambio no sólo decirlo, si no de gobiernos rateros, prepotentes, de total impunidad, llega el partido acción nacional al gobierno, con un atolondrado mandilón, manejado por su corrupta esposa y la familia de esta, y nos vuelven a empinar. Pero como somos duros de entendederas, repetimos la dosis, ahora con un aparente hombre con ganas de hacer algo positivo, claro como de costumbre solo fue flor de un día, ya que entre botella y botella, nos mete en una guerra no declarada contra el narcotrafico, y según sus cálculos sanear al país.

Desgraciadamente solo logró bañar a México en sangre, dejar miles de familias de luto, con hijos, padres, hermanos, muertos o desaparecidos.

Este fue el México que adormecido y con el sopor por el dolor causado por está mortandad, vuelve a aprovechar el funesto PRI, para con marrullerías, despensas, derroche de inmensas fortunas, destinadas a corromper, comprar, silenciar, robar urnas y consciencias. Regresa está terrible maldición a México.

El inicio del 2013, es el inicio de la gran mascarada, de las fabulosas, “por que desde un principio fueron fábulas”, todas las reformas y propuestas firmadas por el señor peña Nieto y sus aliados en el PAN, el PRD, el PVEM, y de más chiquillada, han sido la burla más grande de su gobierno, como ya es costumbre en los actos de ilusionismo y magia manejados por esta nefasta hermandad de bandidos solo es distracción y fantasía, para poder vender a México y las pocas empresas que durante años sirvieron para un sostenimiento aparente de la economía nacional, y digo “aparente”, por qué siempre han sido la caja chica de los gobernantes.

Ahora gracias a peña Nieto y su corte de bandidos, encargados de las coimas que cobra el patrón por contratos, convenios, obras, construcciones etc, con la venta de Pemex y cfe, de un solo golpe se quedaron con todo el dinero del país.

Y ya como final de fiesta, nos muestran cómo se ganan las elecciones, en el Estado de México, Coahuila, Nayarit, etc, con dinero dinero y más dinero. Y si esto no es suficiente, ¡bueno para eso están las armas!.

¡Pobre México! ¿Cuando despertara?