El precio del Bitcoin alcanzó cifras récord en meses recientes, más del doble del valor que tenía a principios de año. A pesar de esa alza, el Bitcoin está a punto de perder su posición como la moneda virtual dominante.

El valor del Ether, la criptomoneda manejada en una red alternativa conocida como Ethereum, ha aumentado de forma increíble: 4500 por ciento este año.

Con los recientes incrementos en su precio, las unidades monetarias restantes del Ether tenían un valor cercano a los 34.000 millones de dólares —o el 82 por ciento del valor de todo el Bitcoin existente—. Al comenzar el año, el valor del Ether era solo cerca del cinco por ciento del valor del Bitcoin.

El repentino auge de Ethereum resalta cuán volátil es el desconcertante mundo de las monedas virtuales en el que, en solo unos meses, unas cuantas líneas de código informático pueden transformarse en miles de millones de dólares.

El Bitcoin, la exitosa moneda digital, también ha alcanzado nuevos récords, pues su valor por unidad se fijó recientemente en 2600 dólares. Sin embargo, la comunidad Bitcoin ha enfrentado algunos problemas técnicos y amargas divisiones internas entre sus partidarios más destacados. También se ha visto afectada porque se le asocia con ventas de drogas en línea y pagos de rescates a hackers.

‘Es muy fácil matar periodistas’: La crisis de la libertad de expresión en México
En este contexto, el Ether ha recibido un mayor impulso. El sistema creado hace dos años logró tener el respaldo tanto de genios informáticos como de grandes empresas como, por ejemplo, J.P. Morgan Chase y Microsoft, a quienes les entusiasma el objetivo de Ethereum de ofrecer no solo una moneda digital, sino un nuevo tipo de red informática global.

En una encuesta realizada hace poco a 1100 usuarios de monedas virtuales, el 94 por ciento se mostraron positivos acerca del estado de Ethereum, mientras que solo el 49 por ciento lo hicieron acerca de Bitcoin, según publicó este mes CoinDesk, publicación especializada en esta industria.

Si se mantienen las tendencias recientes, el valor de la moneda virtual de Ethereum podría rebasar al Bitcoin en las próximas semanas. Los fanáticos de las monedas virtuales monitorean el valor de ambas y esperan que intercambien posiciones, e incluso han designado ese momento con el nombre de “flippening“.

“Ahora Ethereum ha ganado impulso, no hay ninguna duda al respecto”, opinó William Mougayar, fundador de Virtual Capital Ventures, empresa que invierte en distintas monedas virtuales y empresas nuevas. “Casi todo lo que puede hacerse con Bitcoin puede hacerse con Ethereum”.

Aunque en su mayoría quienes compran Ether y Bitcoin son inversionistas individuales, las ganancias de ambas monedas transformaron lo que hasta hace poco era un peculiar experimento alternativo en una inversión de altos rendimientos. El valor combinado de Ether y Bitcoin supera el valor de mercado de PayPal y está alcanzando a Goldman Sachs.

Los inversionistas que compran Ether le apuestan a que las personas quieran utilizar las capacidades informáticas de la red Ethereum y necesiten esta moneda para hacerlo. Sin embargo, no tienen nada asegurado y el uso de esta red en el mundo real todavía es muy limitado.

Bitcoin, por otro lado, ya incursionó en el comercio establecido, pues empresas como Overstock.com y Expedia aceptan compras con Bitcoin, además de que algunos operadores del mercado negro utilizan la moneda.

Como Ethereum tiene menos usos en el mundo real, muchos expertos en el mercado esperan que sufra una caída similar a las ocurridas tras aumentos anteriores en el precio del Bitcoin y otras monedas virtuales. No obstante, incluso durante los retrocesos recientes, el valor de Ether se ha mantenido por encima de Bitcoin.

Vitalik Buterin, un ruso de 21 años criado en Canadá, lanzó Ethereum a mediados de 2015 tras abandonar sus estudios universitarios. Ahora, a modo de broma, dice que vive en la aerolínea Cathay Pacific debido a sus constantes viajes. Como una red de computadoras se encarga de rastrear y mantener las monedas virtuales, ningún gobierno o empresa está a cargo. Los precios de Bitcoin y Ether se establecen en bolsas privadas, donde cualquiera puede venderlas al precio del mercado en ese momento.

Pero Ethereum se diseñó para ser mucho más que una cibermoneda. La red de computadoras conectadas en Ethereum puede aprovecharse para realizar tareas de cómputo, por lo que en esencia es posible correr programas en la red, o las llamadas aplicaciones descentralizadas, o DApps. Así se ha formado una enorme comunidad de programadores que trabajan con este software.

Muchas empresas de renombre también han desarrollado programas en Ethereum, como la minera BHP Billiton, que creó un programa de prueba para rastrear su materia prima, y J. P. Morgan, que trabaja en un sistema para monitorear sus operaciones.

En meses recientes, más de 100 compañías, entre las que destacan marcas globales como Toyota, Merck y Samsung, se han registrado en la organización sin fines de lucro Enterprise Ethereum Alliance con la idea de utilizar Ethereum para construir herramientas en ambientes corporativos.

Muchas de las empresas que usan Ethereum construyen su propia versión privada del software, en cuyo caso no utilizarán la moneda Ether. Los especuladores esperan que estas empresas en algún momento conecten su software a la red general de Ethereum.

Sin embargo, también existe la posibilidad de que ninguna de estas pruebas llegue a concretarse, y se desvanezca el entusiasmo actual, como ha sucedido muchas veces en el pasado con el Bitcoin después de las grandes alzas de su precio.

“Espero que este año comencemos a cerrar la brecha entre el valor especulativo y el real”, comentó Mougayar. “Ahora hay mucho en juego”.