El presidente mexicano Enrique Peña Nieto se pronunció este jueves por primera vez sobre las denuncias de espionaje contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos en México después de que un reportaje de The New York Times y un informe del grupo de expertos Citizen Lab revelaran que estos ciudadanos fueron blanco de un programa espía que solo puede ser adquirido por gobiernos.

Peña Nieto afirmó que “es muy fácil convocar para que se señale al gobierno como una entidad que espía” y que no hay “nada más falso que eso”, aunque no ofreció más detalles.

El programa espía que fue hallado en los teléfonos celulares de periodistas como Carmen Aristegui o abogados como Mario Patrón se llama Pegasus. Es comercializado por un empresa israelí, NSO Group, que establece que solo vende el programa a gobiernos con el fin de combatir al terrorismo, carteles de drogas o grupos delictivos.

En un discurso pronunciado durante la inauguración de un parque industrial en Jalisco, Peña Nieto dijo este jueves que “ninguna de las personas que se sienta agraviada puede afirmar o mostrar o evidenciar siquiera que su vida se haya visto afectada, lastimada por esas supuestas intervenciones y ese supuesto espionaje”.

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Entre las personas que recibieron los mensajes de texto que contienen un hipervínculo para infiltrar sus teléfonos con Pegasus están el hijo de Aristegui (un adolescente) y la esposa del activista anticorrupción Juan Pardinas, quien recibió un SMS que decía que su marido estaba teniendo una relación extramarital y un mensaje que amenazaba con que había posibles atacantes estacionados afuera de su casa.

El presidente Peña sostuvo que la sociedad mexicana es una en la “que las más de las veces nos sentimos espiados” y que él mismo es cuidadoso cuando tiene conversaciones telefónicas: “No va a faltar que alguien o alguna vez exhiban una conversación mía”, aseguró.

Documentos que forman parte del reporte hecho en forma conjunta por Citizen Lab y el organismo mexicano de defensa de derechos digitales R3D muestran que la Procuraduría General de la República (PGR) mexicana, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y la Secretaría de la Defensa Nacional han adquirido el software de NSO Group.

La fiscalía para defender la libertad de expresión, que está dentro de la jurisdicción de la PGR, ya abrió una investigación a partir de la denuncia de los periodistas, activistas y defensores que habrían sido hackeados con Pegasus.

El presidente mexicano hizo referencia a esta investigación, aunque declaró que espera que la PGR pueda “con celeridad deslindar responsabilidades”. Después recalcó que espera que la ley también sea aplicada “contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el gobierno”.

El mandatario después quiso precisar sus declaraciones al destacar que el suyo es un gobierno que respeta la libertad de expresión, pero no antes de que sus palabras fueran repudiadas por organizaciones de la sociedad civil mexicanas como una “amenaza”.

En un comunicado firmado por los organismos Centro Prodh, cuyo director y abogados fueron víctimas de Pegasus; el Instituto Mexicano para la Competitividad, dirigido por Pardinas, también afectado; Artículo 19, para la defensa de la libertad de expresión; R3D, y la asociación civil El Poder del Consumidor, estos dijeron que los pronunciamientos del presidente Peña Nieto condenan “al fracaso la indagatoria” al calificar como falsas las denuncias desde un inicio.

“Dado que la investigación aún no ha comenzado, el mandatario carece de elementos técnicos y jurídicos” para hacer tal afirmación, sentencia el comunicado. “Cuando el presidente de un país pide que se aplique todo el rigor de la ley a quienes acuden a las instituciones para denunciar los delitos que resienten, se vulnera la esencia misma de la democracia, que son los contrapesos y la rendición de cuentas”, añade.

Los organismos indicaron en la misiva que ya acudieron ante instancias de derechos humanos a nivel global para alertar sobre las declaraciones del presidente.

Los organismos también recalcaron que el que Peña Nieto haya dicho que el gobierno cuenta con equipamiento y tecnología que ha adquirido “para mantener la seguridad interna del país” también es un reconocimiento a que “el Estado mexicano efectivamente cuenta con la tecnología de espionaje en cuestión”.

Reiteraron así su llamado a que la situación sea investigada por un pánel de expertos independientes de la PGR.