Este lunes 26 de junio se confirmó el hallazgo de los restos del periodista mexicano Salvador Adame, poco más de un mes después de que fuera reportado su secuestro.

Adame es el séptimo periodista mexicano asesinado en lo que va de este año, de acuerdo con los datos de Artículo 19, organización que defiende el derecho a la libertad de expresión y al acceso a la información.

Los restos fueron encontrados “en estado de calcinación” el 14 de junio y posteriormente identificados con pruebas de ADN, de acuerdo con el procurador del estado de Michoacán, José Martín Godoy Castro. Adame desapareció el 18 de mayo, apenas tres días después del asesinato de los asesinatos de los periodistas Javier Valdez y Jonathan Rodríguez.

Adame, quien dirigía el canal 6TV de Michoacán —cuyo estudio fue construido por él mismo—, tenía 45 años, estaba casado y tenía tres hijos.

Godoy Castro dijo que móvil de la muerte de Adame habrían sido “problemas personales” o posibles adeudos con un delincuente local apodado el Chamo, pero los compañeros del periodista asesinado dicen que tal afirmación evade la posibilidad de represalias por su labor periodística. Un colaborador habría alertado al Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) que Adame podría ser blanco de ataques por su cobertura del gobierno municipal.

En 2016, Adame y su esposa, copropietaria de 6TV, habrían sido retenidos por cubrir una protesta contra las autoridades locales, según el CPJ.

El hallazgo de los restos de Adame no fue el único hecho violento reportado este lunes en México. Horas antes del anuncio sobre la identificación de los restos del periodista, familiares del boxeador Julio César Chávez dijeron que el hermano de este, Rafael Chávez González, fue asesinado por resistirse a un arresto en Culiacán.

En esa misma ciudad, en el estado de Sinaloa, fue reportado el secuestro de ocho personas que se encontraban en un restaurante, Mar and Sea. La Secretaría de Seguridad Pública del estado inicialmente dijo que se trataba de once personas.

El fin de semana también fue asesinado Camilo Castagné Velasco, excoordinador de la Policía Federal en el estado de Veracruz, junto con dos colaboradores de las fuerzas policiales. El mismo sábado murieron unas once personas en la entidad, de acuerdo con reportes noticiosos.