Javier Duarte de Ochoa aceptó ser extraditado a México para responder a dos acusaciones que existen en su contra.

1.- Porque supuestamente utilizó un helicóptero cuando era gobernador con licencia

2.- Porque presuntamente ordenó transferir 220 millones de pesos de recursos de la Comisión de Aguas a una cuenta bancaria de propio gobierno de Veracruz.

Javier Duarte de Ochoa deberá seguir en prisión de Guatemala hasta que se resuelva una segunda solicitud de extradición que existe en su contra.

Durante la audiencia de este martes sólo se resolvió la solicitud de extradición por las acusaciones que hizo la Fiscalía de Veracruz.
La fiscal del gobierno de Guatemala, Karina Bolaños del Villar, leyó las dos acusaciones contra Javier Duarte.

Dijo que el 14 de octubre de 2016, cuando Javier Duarte era gobernador con licencia, utilizó un helicóptero del gobierno del estado bajo el consentimiento del entonces gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado. La fiscal dijo que como prueba estaban las declaraciones de los pilotos.

Dentro de la carpeta de investigación se cuenta con las entrevistas realizadas el 30 de enero de 2017 por las autoridades correspondientes a los pilotos aviadores Jaime Peregrina Camacho y Francisco Javier Herrera Hernández que señalaron entre otras cosas, que el 14 de octubre de 2016 volaron un helicóptero hasta Agrocentro en donde usted lo abordó, en el interior del helicóptero usted les ordenó cambiar de destino y les pidió viajar rumbo a Coatzacoalcos, Veracruz”, explicó Karina Marlem Bolaños del Villar, fiscal guatemalteca.

Por este hecho, dijo la fiscal, Javier Duarte está acusado de los delitos de incumplimiento del deber legal y tráfico de influencias.

La segunda acusación es porque supuestamente Javier Duarte ordenó transferir 220 millones de pesos de los recursos destinados en el 2013 a la Comisión de Aguas, a una cuenta bancaria del propio gobierno del estado de Veracruz.

“Respecto del ejercicio 2015, en la que se determinó un daño patrimonial al erario del gobierno del estado de Veracruz por la cantidad de 220 millones de pesos. Cabe precisar que en los oficios mencionados se señala que dichas operaciones bancarias deberían de realizarse por instrucciones del gobierno del Estado de Veracruz, es decir, por el doctor Javier Duarte de Ochoa”, agregó Karina Marlem Bolaños.

Después de escuchar las acusaciones, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, dijo que aceptaba ser extraditado a México.

“Por considerar estas acusaciones infundadas, ligeras, vagas e imprecisas. He determinado allanarme para enfrentar lo más pronto posible a la justicia, ante las autoridades judiciales de mi país, es decir, en término coloquiales, aceptó la extradición que el gobierno de la administración actual, gobierno fallido, por cierto, está haciéndome en este caso”, declaró Javier Duarte de Ochoa.

El exgobernador Duarte dijo que la acusación por el uso del helicóptero era infundada, pues fue en la época en que ya no era servidor público.

Respecto a la segunda acusación, Javier Duarte afirmó que no hubo una extracción del dinero, sino que sólo se hizo una transferencia a una cuenta bancaria del mismo gobierno y que se trataba de una facultad del gobernador.

El juez le preguntó si renunciaba a su derecho de utilizar los recursos legales. Javier Duarte de Ochoa respondió: “Sí, renuncio”.

La fiscal de Guatemala informó al juez que aún está pendiente de resolver otra solicitud de extradición contra Javier Duarte, por lo que solicitó que continúe en prisión hasta que se resuelva el segundo proceso.

El juez ordenó que Javier Duarte continúe en prisión.